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miércoles, 5 de marzo de 2014

No al mal de Diógenes

El pasado fin de semana comencé, en una primera etapa, a revisar cajas, cajones y muebles en donde tengo guardados libros, cuadernos, apuntes, guías y un sin número de documentos pedagógicos que conservo desde mi etapa universitaria... y de otros que se han ido acumulando a lo largo de mis años de docencia. El propósito es deshacerme de todo ese material que ya no uso y que no usaré nunca más. Este aseo lo he hecho regularmente muchas veces antes, pero siempre he terminado conservando y volviendo a guardar casi la totalidad de las cosas, en parte porque me digo que son importantes, que podría necesitarlos más adelante o que sencillamente quiero conservarlos como en mi pequeño museo pedagógico. Sin embargo esta vez es diferente; ya no quiero ningún museo. Las nuevas tecnologías me obligan a deshacerme de un cuantioso material, hoy inservible : cintas VHS!, cassetes!, diskettes!, stencil's !!!!!!!!, y de añejos documentos educacionales del CPEIP!, de jefatura, de metodología o de la especialidad, (Je suis désolé mais adieu l'appareil phonatoire!!). Mi propósito es continuar con este aseo el próximo fin de semana; no quiero tener todavía el mal de Diógenes!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y qué es el mal de Diógenes?

pmartinez51 dijo...

En realidad yo debería hablar del Trastorno de acumulación, que consiste en guardar material sin uso o estropeado con la idea de usarlos o repararlos mas adelante.
El Sindrome de Diógenes por el contrario se diferencia del trastorno porque el individuo enfermo no solo acumula objetos sino que tambien suciedad y desperdicios sufriendo además de un deterioro personal, relacionado con una demencia.