Todo el país ha lamentado profundamente la muerte de los 21 pasajeros del avión siniestrado en la isla Robinson Crusoe, en el archipiélago de Juan Fernández. Entre los pasajeros de ese fatídico vuelo iba Felipe Cubillos, reconocido empresario por su labor social tras el terremoto y tsunami del 27 de Febrero 2010. Leyendo el diario La Segunda, ayer Martes 06 de septiembre, me encontré con este pequeño párrafo que me dejó "pa'dentro" y "en la profunda". El texto decía así: "Una breve frase dejada por Felipe Cubillos el 5 de mayo en la escuela de Robinson Crusoe es considerada hoy como la despedida de su benefactor : Y reza así "Yo no tengo el don de la fe. Pero sólo sé algo: si existe el Cielo, haré el bien para al menos acercarme a él. Si no existe, al menos moriré sabiendo que intenté construir el Cielo en la Tierra". (Felipe Cubillos)¡Qué hermosa enseñanza y qué gran desafío para que cada uno de nosotros haga de su entorno un mundo cada vez mejor!
"Que linda en la rama la fruta se ve

No es fácil ir al Municipal. Hay que prepararse con tiempo y eso fue lo que hicimos para ver la presentación del Ballet de Santiago en la obra "Gaité Parisienne" (Alegría parisina) del coreógrafo Maurice Béjart. Compramos las entradas hace dos meses y ayer Sábado, nos dispusimos a disfrutar del espectáculo de ballet con música de Jacques Offenbach (ampliamente conocido por su música de "Orfeo en los Infiernos" más conocida como música del can can) a cargo de la Orquesta Filarmónica de Santiago . El colorido de la escenografía y del vestuario fueron un perfecto marco para la belleza del baile y la gracia de los bailarines que relata las experiencia de Bejart en Paris.
En la segunda parte del espectáculo el Ballet de Santiago presentó "Etudes", una suerte de homenaje al entrenamiento del ballet clásico, tanto en lo que se refiere a técnica, como en talento. Comienza como una clase de ballet con los tradicionales ejercicios de barra para terminar en las más difíciles posturas y movimientos. Fue una experiencia auditiva y visual inolvidable! La presentacion continúa este Lunes 4 y finaliza el Martes 5. Para quienes deseen asistir.... Aún es tiempo!!!
Cada vez que me levanto, sin encender la luz, recuerdo esta anécdota de hace algunos años atrás. Esa mañana, como estaba aún oscuro, sólo corrí un poco la cortina y me vestí apresuradamente. No tomé desayuno y salí rápidamente pues debía realizar algunos trámites antes de ir a mi trabajo. Al cruzar la calle, sentí que uno de mis zapatos estaba mas suelto que el otro. Por la rápidez en salir, era posible que no hubiera atado bien mis cordones. Llegué al hospital, me realicé los examenes pertinentes y me dirigí posteriormente a una sucursal bancaria para el segundo trámite. Al cruzar la Alameda sentí que tenía un problema con el taco de uno de mis zapatos pero no le dí importancia. Al salir del Banco, noté que yo cojeaba. Traté de caminar normalmente pero no, yo efectivamente cojeaba. Era como si tuviera una pierna más larga que la otra. ¿Cómo era eso posible? La respuesta no la iba a obtener en ese instante, cruzando la Alameda, así es que me dirigí al paradero de buses y al revisar mis zapatos descubro que ... uno era un zapato negro y el otro, un bototo café !!! Con el apuro en levantarme y sin luz tomé los dos primeros que encontré y este era el resultado. ¿Que hacer? Una llamada telefónica a casa. Risas, risas y más risas y una larga espera. Un cambio de zapatos en el paradero, un beso de despedida y de nuevo rumbo al trabajo, esta vez, con los dos pies puestos en tierra a la misma altura y del mismo color. Y todo por no encender la luz. Que no les pase lo mismo!