Hoy hemos decidido navegar y tomar un tour hasta la isla de Mechuque, donde nos estarán esperando con un rico curanto en hoyo. El tour comienza en Castro y afortunadamente llegamos justo a tiempo para comprar los dos últimos cupos y subir al bus que nos llevará hasta Dalcahue, lugar de partida de la navegación. El día está despejado y el mar no se ve muy tranquilo, pero el catamarán (al fondo de la foto) es grande y cómodo y nos permite salir a cubierta para tomar fotografías del trayecto. La primera parada será en Tenaún para visitar su hermosa iglesia y luego continuamos navegando, en un mar cada vez menos cariñoso, hasta llegar finalmente a la hermosa isla de Mechuque donde no hay iglesia pero sí los clásicos palafitos. Acá todo está dispuesto para mostrarnos cómo se prepara el curanto en hoyo y como se van colocando los productos sobre las piedras calientes. Luego de una media hora, ya estamos degustando un exquisito curanto. A las cinco de la tarde iniciamos el regreso, esta vez el mar está más agitado y por el oleaje, la idea del Titanic ronda en nosotros tras cada subida y bajada de nuestra embarcación. Si el catamarán se mueve así nos imaginamos cómo se moverán las pequeñas embarcaciones de la fotografía y que también viajan a Mechuque. En el trayecto de regreso pudimos ver, -por fin, las famosas toninas que navegan al encuentro del catamarán. Es un hermoso viaje para apreciar la naturaleza esta vez desde el mar, un poco más agitado que el realizado el año pasado hasta la isla Chelín pero Mechuque tiene su encanto y vale la pena ir a conocerlo. A las ocho de la noche ya estábamos de regreso en Castro. Un día redondo.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Curanto en la Isla Mechuque
Hoy hemos decidido navegar y tomar un tour hasta la isla de Mechuque, donde nos estarán esperando con un rico curanto en hoyo. El tour comienza en Castro y afortunadamente llegamos justo a tiempo para comprar los dos últimos cupos y subir al bus que nos llevará hasta Dalcahue, lugar de partida de la navegación. El día está despejado y el mar no se ve muy tranquilo, pero el catamarán (al fondo de la foto) es grande y cómodo y nos permite salir a cubierta para tomar fotografías del trayecto. La primera parada será en Tenaún para visitar su hermosa iglesia y luego continuamos navegando, en un mar cada vez menos cariñoso, hasta llegar finalmente a la hermosa isla de Mechuque donde no hay iglesia pero sí los clásicos palafitos. Acá todo está dispuesto para mostrarnos cómo se prepara el curanto en hoyo y como se van colocando los productos sobre las piedras calientes. Luego de una media hora, ya estamos degustando un exquisito curanto. A las cinco de la tarde iniciamos el regreso, esta vez el mar está más agitado y por el oleaje, la idea del Titanic ronda en nosotros tras cada subida y bajada de nuestra embarcación. Si el catamarán se mueve así nos imaginamos cómo se moverán las pequeñas embarcaciones de la fotografía y que también viajan a Mechuque. En el trayecto de regreso pudimos ver, -por fin, las famosas toninas que navegan al encuentro del catamarán. Es un hermoso viaje para apreciar la naturaleza esta vez desde el mar, un poco más agitado que el realizado el año pasado hasta la isla Chelín pero Mechuque tiene su encanto y vale la pena ir a conocerlo. A las ocho de la noche ya estábamos de regreso en Castro. Un día redondo.
martes, 9 de febrero de 2016
♪♫♪¡ Voy pa' Quellón, ♪♫♪¡ Voy pa' Quellón!
Hoy decidimos viajar hasta la parte sur de la isla grande de Chiloé, hasta el famoso pueblo de Quellón, ubicado a 92 km de Castro. A las 09 de la mañana ya estábamos en el bus y luego de casi dos horas escuchando música chilota, incluído el famoso "gorro de lana", con su famosa frase Voy pa' Quellón, voy pa' Quellón, llegamos finalmente hasta el sector del puerto. Quizás era muy temprano, pero la costanera estaba muy solitaria, solo éramos una decena de turistas que recorríamos el borde marítimo gozando de la belleza de sus lanchas ancladas en la bahía. Difícil fue encontrar un mercado, y claro, la zona comercial se encuentra cuadras arriba, en la calle principal. Tras recorrer los puestos de artesanía regresamos hasta el puerto, para almorzar con un bella vista al mar. A Quellón llegan transbordadores con cientos de pasajeros, autos y camiones procedentes desde el continente, especialmente de Chaitén y Puerto Chacabuco. Turísticamente esperaba más de Quellón. Aún así valió la pena visitar este lejano pueblo de Chiloé, punto terminal de la carretera panamericana que une las tres Américas, siempre asociado al gorro de lana, ese que te mandé tejer y que se llevó la corriente del canal. Por haberte descuidado voy en busca de un nuevo amor ♪♫♪¡Voy pa' Quellón, ♪♫♪¡voy pa' Quellón, ♪♫♪¡no quiero tu cariño♪♫♪¡. ¿Te quedó claro?
lunes, 8 de febrero de 2016
Recorriendo Castro
Hoy comenzamos a recorrer Castro y por supuesto nuestra primera visita fue la Iglesia San Francisco, ubicada a un costado de la Plaza de Armas. Esta iglesia es conocida también, de forma errónea, como la "Catedral de Castro", siendo que la verdadera Catedral de la Diócesis se encuentra en Ancud y la Iglesia de San Francisco, es solo cabecera de las parroquias del sector. Al recorrer su interior vemos la belleza que le entregan las maderas utilizadas en su construcción y conocemos la religiosidad chilota expresada en la réplica de la imagen de "el Nazareno" de la iglesia de Caguach. El cristo nazareno, estará presente en realidad en todas las iglesias de Chiloé. Bajamos luego al puerto, recorremos el mercado, compramos algunos ajos chilotes para espantar malos espíritus,... uno nunca sabe... y almorzamos delicias chilotas, que para eso vinimos no? Ya por la tarde, regresamos al hotel para descansar, poner las patitas en el agua y planificar nuestro siguiente día. Por hoy, guatita llena, corazón contento!
domingo, 7 de febrero de 2016
Rumbo a Chiloé
Al fin arrancamos de Santiago dejando atrás el calor del verano capitalino y nos vamos al sur, con destino a la Isla Grande de Chiloé. En unas horas estaremos en Castro disfrutando de todo aquello que la isla tiene para sus habitantes y para los numerosos turistas que la visitan especialmente en verano. El vuelo de Lan sale a la hora y nuestra llegada a Puerto Montt fue sin problemas. Tras veinte minutos de detención obligada, el vuelo continúa y en apenas unos minutos cruzamos el canal de Chacao y nos preparamos para aterrizar en el aeropuerto de Castro. El tiempo está excelente, nos dicen, y ya en el hotel, nos preparamos para disfrutar, día a día, de las bellezas de esta isla, incluyendo por supuesto su rica gastronomía. Bienvenidos a Chiloé.
sábado, 6 de febrero de 2016
Nuevas formas de apagar la sed
¿Cómo apagamos la sed en verano? La respuesta generalmente es con un rico helado, una refrescante bebida, un agua mineral o por supuesto con un rico vaso helado de mote con huesillos, nuestra bebida nacional. Al menos así era hasta hace unos años atrás. La llegada de inmigrantes ha cambiado esta situación ya que ahora encontramos en Santiago puestos de venta que nos ofrecen jugo de naranja, piña o mango y en verano, trozos de fruta, generalmente sandía y melón; algo impensado hasta hace un par de años y que es muy beneficioso para la salud. Personalmente me agrada comprar fruta y he visto que en algunos la higiene está muy presente: guantes, mascarilla, vasos desechables y una excelente disposición al público. Bien por la fruta. No al azúcar refinada de jugos, helados y bebidas. Sí al azúcar natural de la fruta que además .. quita efectivamente la sed!!viernes, 5 de febrero de 2016
Como llegando a Chile
A pesar de las altas temperaturas veraniegas, me gusta recorrer las calles de Santiago, especialmente las del centro de la ciudad, para realizar trámites o bien hacer algunas compras. Al recorrer los paseos y galerías comerciales es fácil darse cuenta de la gran cantidad de inmigrantes que han llegado últimamente al país aportando con su trabajo, su música y gastronomía, al crecimiento de un país más abierto al mundo y eso me gusta. Ayer no más, buscaba una determinada tienda en el centro de Santiago y al no encontrarla entré a un local comercial y pregunté al dependiente por su ubicación. El empleado me miró extrañado y me respondió con acento extranjero: "Perdone pero yo no sé lo que usted me pregunta". "Pregunte un tantico más allá.!" ...Y a quién preguntarle si recién me percataba que la mayoría de los locales eran nuevos y eran atendidos por inmigrantes que de seguro no me podrían ayudar. Por eso al dar vuelta la esquina grande fue mi sorpresa al escuchar aires de cueca y ver a una pareja de adolescentes (más tarde supe que eran de Quinta Normal) que bailaban e invitaban a bailar nuestro hermoso baile nacional. Fue como estar llegando a Chile. Me sentí de nuevo en casa.
miércoles, 3 de febrero de 2016
¡Dios mío! ¿Por qué lo hice? Aprendiendo a conducir II
Ya terminadas satisfactoriamente la semana pasada mis pruebas online y mis clases teóricas ahora era el turno de comenzar mis clases prácticas. Mi instructor, de una edad cercana a la mía, me condujo hasta el automóvil con el famoso logo de AUTOESCUELA puesto en forma muy vistosa para que todos sepan que el que maneja no tiene idea de nada y que hay que tenerle cierta consideración; que si señaliza a la izquierda puede girar a la derecha y además .. a paso de tortuga. Eso creía yo. La verdad es que uno recibe de todo, desde bocinazos para que te apures o porque tienes luz verde y sigues ahí pegado, hasta insultos porque les impides ir más rápido. Aunque hay quienes te defienden y le gritan al chofer: ¡Hey, cálmate, no veís que el cabro está aprendiendo!! ... Y por otro lado el instructor que te va diciendo: Acelere! Acelere!! Acelere!!! y después : Frene. Frenee! Frenee!! Ante tales instrucciones de inmediato saco la voz y le respondo : Pero si yo frené! Hice lo que Ud me dijo. Y frené... El instructor me mira y me dice: Claro, que frenó... pero frenó con el acelerador ..!! Cuando volví a casa, después de mi primera clase, alcancé a llegar al sofá y sin alcanzar a responderme por qué había tomado el curso, me dormí profundamente.
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